La Medicina de Sistemas es un modelo de Medicina que trata al ser humano de manera integral y personalizada, con un enfoque sistémico que entiende que todos los elementos de un sistema interactúan entre sí para lograr un objetivo. Esto significa que comprendemos a cada persona como única, tomando en cuenta que todas sus partes y funciones se relacionan de manera individual, dinámica y constante.
Pensar y atender de esta forma al ser humano nos lleva a practicar una medicina que está centrada en el paciente, con preguntas que nos permiten encontrar la raíz de los problemas para resolverlos desde su origen de manera personalizada. Partimos del hecho de que cada ser humano es único e irrepetible y que la medicina debe reconocer esta cualidad.
El modelo de Medicina de Sistemas integra lo mejor de la ciencia, de los avances tecnológicos, de la medicina convencional y de las medicinas tradicionales ancestrales que han demostrado su eficacia y seguridad para resolver la raíz de los desbalances de salud. Es un enfoque respaldado por 25 años de práctica clínica a la par de un constante estudio e investigación que nos permite innovar e integrar lo que realmente es más efectivo para resolver los problemas de salud desde la raíz.
Recientemente este modelo ha integrado lo más novedoso de la Medicina Molecular, la Biologia Computacional y la Ciencia de Datos para poder integrar los diferentes saberes necesarios para tener una visión completa del organismo humano.
Cada persona es única y es más que la suma de las partes de su cuerpo.
En la Medicina de Sistemas entendemos que no sólo hay que curar las partes del cuerpo y sus funciones, sino la relación, comunicación y el equilibrio que hay entre todas ellas. Hay que poner atención sin duda en el lugar donde hay un problema en el cuerpo y al mismo tiempo mirar con una visión periférica. Porque la salud es el resultado de la interacción de todo el conjunto, entonces para sanar hay que intervenir en un punto específico tomando en cuenta la totalidad a la que pertenece.
Por ello es que en la Medicina de Sistemas se atiende y aborda de manera distinta la salud. Para resolver un desbalance puntual que se manifiesta como un síntoma revisamos de manera completa a cada persona, elaborando un patrón individual basado en la información de lo que llamamos cinco unidades:
- Unidad estructural: formada por los componentes estructurales como huesos, músculos, fascias, células, membranasy citoesqueletos que nos dan movilidad.
- Unidad bioquímica: formada por los procesos metabólicos y ejes hormonales, las funciones fisiológicas y órganos, así como la interacción con los microorganismos que habitan naturalmente en nuestro cuerpo.
- Unidad biofísica: formada por las redes y circuitos de comunicación electromagnética e información que conecta las funciones de nuestro sistema.
- Unidad psicoemocional: formada por nuestras emociones y pensamientos.
- Unidad evolutiva: relacionada con nuestro sentido o propósito de vida (porque la visión que tenemos de la vida también influye en la expresión de nuestra salud o enfermedad).
¿Cuál es la diferencia con la medicina de siempre?
Si bien la medicina convencional que se practica de manera general hoy en día ha sido promotora de grandes avances en la salud de la humanidad y es muy necesaria para resolver emergencias, su enfoque está basado en la enfermedad.
Esto significa que todas las personas que tengan una enfermedad recibirán el mismo tratamiento que se dirige a eliminar, controlar o atenuar los síntomas pero todos sabemos que los seres humanos, somos diferentes (incluso 2 gemelos idénticos son personas muy diferentes a pesar de verse iguales) y lo que puede que le funcione a uno, no le funciona a otro. Al enfocarse en los síntomas sin necesariamente solucionar el problema desde la raíz en muchos casos se genera una dependencia a ciertos medicamentos o estímulos externos. Lo que implica que al dejar de tomar un medicamento, muchas veces el problema que originó la enfermedad sigue ahí y es probable que se vuelva a manifestar de una u otra forma. En este sentido entendemos que sanar y procurar nuestra salud no es exactamente lo mismo que quitar una enfermedad.
Pero en la Medicina de Sistemas entendemos que dos personas pueden acudir a consulta por la misma enfermedad pero llegaron a ella por distintos caminos, por ello se busca minuciosamente el por qué cada persona llegó a la expresión de dicha condición. Cada ser humano tiene distintos patrones de información y comportamiento, tiene distinto contexto y está expuesto a factores que le afectan de distinta manera. Y una vez que entendemos el origen y las condiciones particulares de cada persona, se pueden trazar planes para recuperar la salud atendiendo a sus necesidades particulares y obtener resultados que con el enfoque convencional son imposibles de obtener.
La Medicina de Sistemas busca reactivar la capacidad regenerativa del cuerpo y su potencial autocurativo para resolver las causas que inicialmente originan un desbalance de salud, lo que abre la puerta a la posibilidad de revertir enfermedades, siempre que las leyes biológicas lo permitan.